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Ácidos grasos Omega 3 y su impacto en nuestra salud

​Beatriz Díaz-Carrasco Delgado, farmacéutica y nutricionista.
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¡Hola!


Si os digo AGE, EPA y DHA igual os suenan pero no sabéis exactamente de qué. Pero si os digo ácidos grasos Omega 3, todos habéis oído hablar de ellos, verdad?;), son los populares aceites del pescado, y que tantos beneficios estamos cansados de escuchar.


El objetivo de este artículo, es que nos quede claro, que son, de donde podemos obtenerlos y que impacto tienen sobre nuestra salud su consumo. Porque siempre os digo, y os diré, que antes de empezar a tomar cualquier producto, ya sea fármaco, complejo vitamínico, complemento alimentario, etc, debéis informaros bien de lo que vais a tomar y no dejaros llevar por lo que os ha dicho "la vecina" o peor aún, la amiga de la amiga de "la vecina" ;). Lo tenéis fácil, sólo tenéis que acudir a nosotros, os esperamos en las farmacias para asesoraros y daros los mejores consejos ;).



Bromas a parte, empezamos ;).


 Los aceites de pescados son ricos en AGE de la serie Omega 3, derivados de la familia del ácido alfa-cis-linoleico; de éstos, los más importantes son, los ácidos eicosapentanoico (EPA) y docohexanoico (DHA), ambos son precursores de las prostaglandinas PGE3.



Hay que reconocer que los nombres son difíciles de recordar, por eso, con que os quedéis con las siglas AGE, EPA Y DHA es suficiente y así facilitaremos a nuestra mente el trabajo a la hora de recordarlos ;).



¿Qué pescados lo contienen?


Cuando acudáis a vuestra pescadería, prestar especial atención al pescado azul: caballa, arenques, sardinas, salmón, bacalao y anchoas. De ellos obtendréis los beneficios que ahora veremos al consumirlos.


Además de consumirlos de manera natural a través del pescado, hoy en día existen numerosos complejos que podréis encontrar en vuestra farmacia y que tienen diferentes concentraciones de estos aceites. Así que, no dudéis en consultarnos sobre ellos! ;).


¿Qué impacto tiene sobre nuestra salud su consumo?


Hay que destacar el importante papel que ejercen los aceites ricos en ácido alfa-linolénico sobre el sistema circulatorio y sobre el sistema nervioso central, siendo en este último el DHA el que más actúa sobre el mismo.


Sobre el sistema circulatorio


- Disminuye la reactividad y la agregación plaquetaria. Tienen una acción similar a la vitamina E que hemos visto en algún post pasado.


- Disminuye el colesterol total y la fracción LDL (el malo). Aumentan la fracción HDL (el bueno). Esta acción se ha mostrado más eficaz en los ácidos Omega 3 que en los Omega 6.


- Inhiben la síntesis de los triglicéridos por el hígado.


- Producen prostaglandinas PGE3, especialmente las relacionadas con los efectos vasodilatadores y las que favorecen la circulación.


Sobre el sistema nervioso central



Se encuentran sobre todo en el cerebro. Afectan al correcto funcionamiento del sistema nervioso, regulando los neurotransmisores en la sinapsis.


Atraviesan la barrera placentaria y se incorporan al cerebro del feto, donde son ESENCIALES para su desarrollo. Si estás embarazada y presentas déficit de este dipo de ácidos grasos esenciales (AGE), pueden aparecer trastornos neurológicos en el bebé, que, si no son graves, se pueden recuperar con terapia de aceites marinos.


Por otro lado, el DHA, se halla presente en la leche materna. Por lo tanto, si se le da leche artifical al bebé, es MUY IMPORTANTE que nos aseguremos de que ésta vaya suplementada (si bien es verdad, que casi todas las marcas ya los contienen). Ya se han realizado numerosos estudios, que apuntan a que un déficit en AGE puede estar relacionado con trastornos en el aprendizaje y trastornos del sistema inmunitario.


Por último os dejo un listado muy práctico para que conozcáis las recomendaciones más tradicionales de los aceites de pescado EPA y DHA,que son muchas y no tienen desperdicio ;):


- En la disminución del colesterol y los triglicéridos

- En la hipertensión

- En los trastornos cardíacos y de la circulación sanguínea, especialmente en las coronariopatías. También en la arteriosclerosis, sobre todo la cerebral. Trombosis, tromboflebitis y varices.

- En la esclerosis múltiple

- En problemas del cerebro, como trastornos del envejecimiento cerebral, como preventivo de la demencia senil, en los problemas mentales o psiquiátricos de los más ancianos.

- En los trastornos de memoria

- En las deficiencias de inteligencia, como el estrés mental, niños con retrasos cerebrales, autismo, niños hiperatvios, síndrome de Down, etc.



Feliz día!


Beatriz, tu farmacéutica

https://beatrizdiazcarrasco.wordpress.com