Incesantes disculpas en España – CSMonitor.com

Cualquier democracia desgarrada por diferencias políticas podría aprender de España en los últimos días lecciones sobre cómo construir unidad.

La semana pasada, el primer ministro Pedro Sánchez sufrió una pérdida política cuando el parlamento rechazó un proyecto de ley que concedía amnistía a los separatistas de la provincia de Cataluña. La culpa de la derrota recayó en uno de los partidos separatistas, Juntos por Cataluña, o Juntz. Algunos en España pidieron venganza. Pero, en cambio, el gobierno ha respondido con compasión.

España vive su peor sequía en 1.200 años. Las consecuencias son tan nefastas que la semana pasada se declaró el estado de emergencia en Cataluña, que lleva más de mil días sin llover. Madrid anunció ayer planes para invertir 502 millones de dólares en nuevas plantas desaladoras en Cataluña y pronto comenzará el transporte por agua. La provincia sigue una decisión anterior de condonar 17.500 millones de dólares en deuda e intereses adeudados al gobierno nacional.

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